BASES :
1º.- Podrán participar todos los niños en edad escolar, hasta 18 años (inclusive), que estén realizando sus estudios en nuestro municipio.
2º.- El tema de la postal tratará sobre cualquier aspecto relativo a la NAVIDAD; se podrá presentar 1 Original por autor.
3º.- Los trabajos constarán de un dibujo acompañado de una frase de tema navideño, en tamaño de cuartilla.
4º.- Se establecen las siguientes categorías :
De 6 a 8 años.
De 9 a 11 años.
De 12 a 14 años.
De 15 a 18 años.
Premios: Para cada categoría se establecen dos premios consistentes en:
1º. Premio: Diploma y regalo.
2º. Premio: Diploma y regalo.
5º.- Los trabajos deberán ser originales, y deberán ir acompañados de un sobre cerrado donde figuren los datos personales del autor: Nombre, edad, domicilio y teléfono de contacto. Los trabajos deberán ir firmados bajo seudónimo, indicando los años del autor y el nivel o curso escolar actual.
6º.- Plazo de presentación: Hasta el día 10 de diciembre de 2010, inclusive.
7º.- Lugar de presentación: Biblioteca Pública Municipal, sita en Plaza de la Alhóndiga nº. 20, en horario de apertura al público de la misma, es decir, de 10 a 12.30h. y de 18 a 21 h.
8º.- Los trabajos ganadores quedarán en propiedad de la Biblioteca Pública Municipal, quien se reserva el derecho de su publicación si así lo estima oportuno.
9º.- Entrega de Premios: En el local de la Biblioteca, en Acto que previamente se anunciará.
jueves, 11 de noviembre de 2010
Concurso de Postales de Navidad 2010
CONCURSOS EN PEDROLA
PARA PARTICIPAR EN EL CONCURSO DE CUENTOS SE DEBERÁN RESPETAR LAS SIGUIENTES BASES:
1ª. Podrán participar todos los niñ@s, jóvenes y adultos que lo deseen, pero con un sólo trabajo por persona.
2ª. Como tema central “LA NAVIDAD”.
3ª. Los cuentos deben de ser inéditos e inventados por el propio participante. A cada cuento le acompañará una ficha con los datos personales del autor: (nombre, apellidos, dirección, teléfono, edad y por último el título del cuento).
4ª. El número de folios del cuento no puede ser superior a tres.
5ª. Los cuentos deberán de ser escritos con letra muy clara.
6ª. Se establecen las siguientes categorías y los siguientes premios:
CATEGORÍA “A” DE 6 Y 7 AÑOS:
PRIMER PREMIO: DIPLOMA Y REGALO
SEGUNDO PREMIO: DIPLOMA Y REGALO
TERCER PREMIO: DIPLOMA Y REGALO
CATEGORÍA “B” DE 8 Y 9 AÑOS:
PRIMER PREMIO: DIPLOMA Y REGALO
SEGUNDO PREMIO: DIPLOMA Y REGALO
TERCER PREMIO: DIPLOMA Y REGALO
CATEGORÍA “C” A PARTIR DE 10 AÑOS:
PRIMER PREMIO: DIPLOMA Y REGALO
SEGUNDO PREMIO: DIPLOMA Y REGALO
TERCER PREMIO: DIPLOMA Y REGALO
SE ENTREGARÁ A TODOS LOS PARTICIPANTES UN OBSEQUIO
7ª. Los trabajos se entregarán en la Biblioteca, en horario de 10 a 12 por las mañanas y de 4:30 a 8:30 por las tardes, finalizando el plazo de entrega el día 22 DE DICIEMBRE.
8ª. El fallo del jurado se hará público a partir del día 10 de Enero.
9ª. Cualquiera de los premios puede quedar desierto si así lo cree oportuno el jurado, así como, se podrá nombrar Menciones Especiales.
10ª. La entrega de premios se realizará en la Biblioteca a partir del día 15 de Enero.
11ª. Los trabajos entregados quedarán en poder de la Biblioteca, que se reserva el derecho de su reproducción si así lo estima oportuno .
NOTA: SE ADVIERTE QUE EN LAS CATEGORÍAS “A Y B” SE VALORARÁ ÚNICA Y EXCLUSIVAMENTE LOS TRABAJOS REALIZADOS POR LOS NIÑOS.
CONCURSO DE CHRISTMAS
PARA PARTICIPAR EN EL CONCURSO DE CHRISTMAS SE DEBERÁN RESPETAR LAS SIGUIENTES BASES:
1ª. Podrán participar todos los niñ@s, jóvenes y adultos que lo deseen , pero con un sólo trabajo por persona.
2ª. Los dibujos se realizarán en las hojas normalizadas del concurso (que serán facilitadas por la Biblioteca) y han de llevar todos los datos personales correctamente cumplimentados.
4ª. El Christma puede ser elaborado bajo la técnica que cada participante quiera.
5ª. Se establecen las siguientes categorías y los siguientes premios:
CATEGORÍA “A” 3 y 4 AÑOS
PRIMER PREMIO: DIPLOMA Y REGALO
SEGUNDO PREMIO: DIPLOMA Y REGALO
TERCER PREMIO: DIPLOMA Y REGALO
CATEGORÍA “B” 5 y 6 AÑOS
PRIMER PREMIO: DIPLOMA Y REGALO
SEGUNDO PREMIO: DIPLOMA Y REGALO
TERCER PREMIO: DIPLOMA Y REGALO
CATEGORÍA “C” 7 a 9 AÑOS
PRIMER PREMIO: DIPLOMA Y REGALO
SEGUNDO PREMIO: DIPLOMA Y REGALO
TERCER PREMIO: DIPLOMA Y REGALO
CATEGORÍA “D” A PARTIR DE 10 AÑOS
PRIMER PREMIO: DIPLOMA Y REGALO
SEGUNDO PREMIO: DIPLOMA Y REGALO
TERCER PREMIO: DIPLOMA Y REGALO
SE ENTREGARÁ A TODOS LOS PARTICIPANTES UN OBSEQUIO
6ª. Los trabajos se entregarán en la Biblioteca, en horario de 10 a 12 por las mañanas y de 4:30 a 8:30 por las tardes, finalizando el plazo de entrega el día 22 DE DICIEMBRE.
7ª. El fallo del jurado se hará público a partir del día 10 de Enero.
8ª. Cualquiera de los premios puede quedar desierto si así lo cree oportuno el jurado, así como, se podrá nombrar Menciones Especiales.
9ª. La entrega de premios se realizará en la Biblioteca, a partir del día 15 de Enero.
10ª. Los trabajos entregados quedarán en poder de la Biblioteca, que se reserva el derecho de su reproducción si así lo estima oportuno
NOTA: SE ADVIERTE QUE EN LAS CATEGORIAS “A Y B” SE VALORARÁ ÚNICA Y EXCLUSIVAMENTE LOS TRABAJOS REALIZADOS POR LOS NIÑOS.
Concurso de Dibujos de Navidad 2010
La Biblioteca Municipal de Alagón convoca el Concurso de Dibujos de Navidad para niños de 3, 4 y 5 años.
Bases del concurso:
1º.- Podrán participar todos los niños escolarizados en nuestro municipio en Educación Infantil.
2º.- El tema del dibujo tratará sobre cualquier aspecto relativo a la NAVIDAD; se podrá presentar 1 Original por autor.
3º.- La extensión de los trabajos será de UN FOLIO TAMAÑO DIN A4.
4º.- Se establecen las siguientes categorías:
- Educación Infantil de 3 AÑOS.
- Educación Infantil de 4 AÑOS.
- Educación Infantil de 5 AÑOS.
Premios: Para cada categoría se establecen dos premios consistentes en:
1º. Premio: Diploma y regalo.
2º. Premio: Diploma y regalo.
5º.- Los trabajos deberán ser originales, y deberán ir acompañados de un sobre cerrado donde figuren los datos personales del autor: Nombre, edad, domicilio y teléfono de contacto. Los trabajos deberán ir firmados bajo seudónimo, indicando los Años del Autor y el nivel de Educación Infantil que cursa en la actualidad.
6º.- Plazo de presentación: Hasta el día 10 de Diciembre de 2010, inclusive.
7º.- Lugar de presentación: Biblioteca Pública Municipal, sita en Plaza de la Alhóndiga nº. 20, en horario de apertura al público de la misma, es decir, de lunes a viernes, de 10 a 12.30h. y de 18 a 21h.
8º.- Los trabajos ganadores quedarán en propiedad de la Biblioteca Pública Municipal, quien se reserva el derecho de su publicación si así lo estima oportuno.
9º.- Entrega de Premios: En la Biblioteca en la fecha que previamente se avisará.
miércoles, 10 de noviembre de 2010
LAS BIBLIOTECAS, REFUGIO ANTE LA CRISIS
Ahorrar pasa también por pedir prestado un libro, y hasta alquilarlo, antes que comprarlo. Los centros públicos ganan usuarios que sacan provecho a servicios como los de internet para buscar empleo, aunque el incremento de público se atribuye también a la mejora de las prestaciones.
Las bibliotecas resurgen ante la crisis? Es difícil saber si los malos tiempos que corren son la causa directa del sensible aumento de usuarios que acceden a estos centros y la cada vez mayor demanda de servicios como internet. Basta con acercarse un rato a la Biblioteca de Aragón, que abre sus puertas en la calle del Doctor Cerrada de Zaragoza, para comprobar que ahorrar pasa también por pedir prestado un libro o una película y hacer uso de la hora de ordenador para escudriñar las ofertas de empleo. Muchos se resguardan también tras una novela, un periódico o una revista.
Eva Borau, de 33 años, es licenciada en Geología, pero, después de trabajar como autónoma en su campo durante algún tiempo, terminó en el paro. Tras probar suerte en el servicio municipal de jardinería en una localidad de Huesca, en el que estuvo contratada cinco meses, está intentando prepararse unas posibles oposiciones y ganar puntos. "Los libros de jardinería que necesito para el curso que estoy haciendo prefiero sacarlos de la biblioteca que comprármelos, y para leer por placer también tiro del carné de socia", explicaba a las puertas de la Bilioteca de Aragón. Es una de las cerca de 2.500 personas que cada día pasan por estas instalaciones.
La prueba está también en las estadísticas. El número de personas con carné único de socio de la red de bibliotecas de Aragón, conformada por 85 municipales y 16 especializadas de la Comunidad, ha aumentado un 19% desde 2007. El subidón es todavía mayor en los préstamos, con un crecimiento en este mismo periodo de un 38%.
La coordinadora de la red, Rosario Collell, reconoce que la crisis ha influido en este auge, aunque también lo atribuye a los esfuerzos que se vienen realizando para atender la demanda de nuevos servicios, ampliar los digitales y contar con las últimas novedades editoriales. En la Biblioteca de Aragón no existen puestos específicos para búsqueda de empleo por internet, pero los 32 ordenadores que hay en la segunda planta "se utilizan para todo, por supuesto no hay un histórico de consultas por el tema de la privacidad, pero sí hemos detectado que cada vez hay más gente que consulta páginas de empleo, envía currículos...", comenta Rosario Collell.
Las bibliotecas son una institución cuya actividad debe adecuarse al contexto, a las necesidades comunitarias y las de sus lectores. En este sentido, la coordinadora de la red de bibliotecas públicas apunta que en esta época de restricciones económicas sí existe entre los profesionales "una preocupación por ver lo que se puede hacer, por desarrollar más la imaginación y reflexionar sobre qué servicios sería viable incorporar para mejorar las prestaciones".
Las 23 bibliotecas municipales de Zaragoza, ubicadas en los barrios y distritos de la ciudad, son otro claro ejemplo de esta tendencia. Hasta septiembre de este año se han contabilizado ya 459.151 préstamos, y se espera, según fuentes del Ayuntamiento, un "incremento sensible, producido no solo por la crisis, sino por la confluencia de otras variables". Entre estas circunstancias que contribuyen hay que recordar la inauguración de la biblioteca Cubit, en la antigua azucarera del Arrabal, a principios de verano, y la reapertura de aquellas cerradas mientras se remodelaban con cargo al Fondo Estatal de Inversión Local (FEIL), como las de Valdefierro, Torrero y Delicias, entre otras.
Otro servicio que ha visto crecer sus adeptos es el de alquiler de libros, una experiencia que Video Ocio puso en marcha de forma pionera en la capital aragonesa. En estos momentos cuenta con alrededor de 150 clientes que se han sumado a esta práctica. "Hemos percibido una mayor afluencia de gente -dice Cristina Ripalda, responsable de la tienda -,y sobre todo un público más selectivo a la hora de estar pendiente de las últimas novedades que salen al mercado". Su éxito radica en unos precios que reducen el gasto de adquirir un ejemplar nuevo. Funciona una tarifa plana de 9,95 euros mensuales (todos los libros que se quieran). Así, a una media de de 2 o 3 novelas al mes, y hasta 4 o 5 los grandes aficionados, las cuentas están claras.
viernes, 29 de octubre de 2010
TEATRO: Miguel Hernández para niños y grandes
El Silbo Vulnerado homenajea al poeta murciano en el centenario de su nacimiento.
El Teatro Arbolé y El Silbo Vulnerado rinden este fin de semana (días 30 y 31 de octubre) un homenaje a Miguel Hernández, en el centenario de su nacimiento, con la puesta en escena de dos espectáculos: 'Rayo, viento y ausencia', pensado para jóvenes y adultos, a las 21.00; y 'Miguel Hernández para niños y niñas', con horario de sábado a las 18.00; y domingo, a las 12.00 y a las 18.00.
Como no podía ser menos, El Silbo Vulnerado, compañía que debe su nombre a la obra en la que el poeta murciano escribió con ecos del siglo de Oro, se une al recuerdo del autor de 'Las nanas de la cebolla'. Y lo hace con 'Rayo, viento y ausencia', un recital de poesías divido en tres partes: rayo (poesía amorosa), viento (poesía de guerra) y ausencia (poesía en prisión).
"Hemos montado este espectáculo con respeto. No hay ningún circo alrededor de la palabra porque la poesía de Miguel Hernández se defiende sola. Acaso, con el apoyo del gesto, porque está en escena", afirma Luis Felipe Alegre.
Pero ni El Silbo Vulnerado ni Teatro Arbolé se olvidan de los más pequeños. En 'Miguel Hernández para niños y niñas', presentan un espectáculo en el que se narra la vida del gran escritor, salpicada de versos y canciones, para acercar a los niños y niñas de más de tres años al mundo de la poesía.
miércoles, 27 de octubre de 2010
"La noche del lobo"
Javier Tomeo: "La noche del lobo" (Anagrama, 2006)
¿Cuál es la clave que Tomeo reitera? Desde hace varias décadas, nuestro novelista ejerce de entomólogo, de naturalista. Ajusta la lente de su microscopio y agiganta a sus personajes hasta hacer de ellos individuos entrañables y repulsivos. Honoré de Balzac esperaba hacer la taxonomía de los tipos sociales de Francia: el burgués, el aristócrata, el obrero, el mendigo, etcétera. Tomeo, que ya no puede profesar el realismo decimonónico, tampoco se inclina por los vanguardismos formales: simplemente observa a sus contemporáneos, como hacía Balzac, pero para sacarles una radiografía deforme. O, si se quiere, los examina con tanta atención que sus personajes corrientes, perfectamente invisibles e intercambiables en el panorama de nuestros días, acaban teniendo algo de irrepetibles e inquietantes, con arrugas, con ojos asimétricos, con seis dedos por mano. Extrae de ellos no lo que les es común o arquetípico, sino lo que les convierte en monstruos. Todos tenemos deformaciones, asimetrías, que ignoramos, pequeñas inclinaciones que observadas de cerca cobran un aspecto monstruoso. Pues bien, dos son las fórmulas narrativas que Tomeo emplea para sacar al tipo avenado y deforme que cada uno de nosotros puede ser. Una es la del relato con un solo personaje, al que vemos ajeno, ordinario y distante; la otra es la de la narración que transcribe o muestra un diálogo entre dos interlocutores que parecen sensatos. De la veintena de novelas que he leído detallaré lo que digo con dos ejemplos: Napoleón VII y Amado monstruo.
Las novelas de Tomeo suelen ser eso: historias cómicas de soledades o de delirios que ignorábamos cuando empezamos su lectura; relatos absurdos de alucinaciones crecientes provocadas por el alcohol, por los miedos o por el simple aturdimiento; narraciones de inspiración kafkiana en las que no hay demasiadas precisiones contextuales, narraciones que sólo se sostienen por la psicología atormentada y patética de sus personajes o por el diálogo avenado que emprenden
En el primer caso nos hallamos ante la historia de un delirio, de un delirio mil veces repetido, muy común: el creerse Napoleón. En dicha novela convergen Cervantes y Kafka, lo castizo y lo universal. Hilario, alguien que ha llevado una vida monótona, gris --de oficinista contable--, se jubila, lee biografías de Napoleón y comienza un juego solitario en su edad tardía: está solo, vive solo y únicamente dialoga con la televisión y con Miguel, un vecino homosexual que le vendió su disfraz del Emperador y que, confundido, aspira a convertirse en su Josefina. Tomarse las apariencias en serio, los disfraces como provocación y el monólogo televisivo como diálogo llevan a Hilario a matar a Miguel (la falsa Josefina). Con unas circunstancias tan delirantes, lo que aprendemos es a analizar los tratos que hay entre razón y locura, las condiciones de la incomunicación y de la soledad; pero aprendemos también a reflexionar sobre la novela misma, sobre la dificultad de inventar y variar con temas mil veces empleados.
En el segundo caso, en el de Amado monstruo, el esquema es el del diálogo. Dos personajes conversan, Krugger, el Director de Personal de un Banco, y Juan D., un aspirante a Guardia de la entidad. La entrevista es inquisitiva, ciertamente, y debe ahondar en aspectos íntimos del entrevistado para así poder juzgar mejor la idoneidad para el puesto. Narrado en primera persona por el aspirante, pronto descubrimos que el interrogatorio se centra en la madre deJuan D.: una posesiva madre que ha tratado de impedir la solicitud de ese trabajo, que ha intentado hacerle desistir por temor a perder al hijo. Poco a poco vamos advirtiendo la parte monstruosa de Juan D. y de Krugger: el primero es un hombre excesivamente leído, un individuo a quien le gusta la música, un aspirante a guardia que no ha disparado jamás y alguien, en fin, que tiene seis dedos en cada mano; el segundo es, por su parte, un tipo duro al que le gusta la poesía, creación a la que se dedica en los fines de semana, un solterón que mató a su madre (ése es su gran secreto) sembrando de garbanzos la escalera. Concluida la lectura, nos preguntamos, claro, quién es el monstruo.
Las novelas de Tomeo suelen ser eso: historias cómicas de soledades o de delirios que ignorábamos cuando empezamos su lectura; relatos absurdos de alucinaciones crecientes provocadas por el alcohol, por los miedos o por el simple aturdimiento; narraciones de inspiración kafkiana en las que no hay demasiadas precisiones contextuales, narraciones que sólo se sostienen por la psicología atormentada y patética de sus personajes –gentes de ojos asimétricos o de manos con seis dedos-- o por el diálogo avenado que emprenden. Es más: estos diálogos son en realidad conversaciones imposibles, dado que no es fácil entenderse, parece decirnos el autor. Por tanto, más que palabras esas interlocuciones expresan incomunicación, dificultades de comprensión, mentiras y humillaciones, bromas y especulaciones.
En las novelas de Javier Tomeo, los animales suelen desempeñar papeles estelares o parlanchines, al modo de las viejas fábulas. Pero, en dicho autor, lo más significativo no es esto, sino otra cosa: idear mundos con esos individuos que se sienten extraños o alucinados, como animales (como fieras), o a quienes el lector acaba viendo como monstruos (como bestias)
La noche del lobo responde canónicamente a esos esquemas y aquí el monstruo es un hombre-lobo. ¿Un hombre-lobo? No, no es un personaje extemporáneo o anacrónico: la figura del licántropo no es sólo un personaje antiguo, propio de culturas arcaicas aquejadas de atavismos. Es también un carácter de nuestros días: gentes que mudan de piel y que se dejan dominar por sus instintos, por el influjo dañino de la Luna. O eso creen o con eso se justifican. En las novelas de Javier Tomeo, los animales suelen desempeñar papeles estelares o parlanchines, al modo de las viejas fábulas. Pero, en dicho autor, lo más significativo no es esto, sino otra cosa: idear mundos con esos individuos que se sienten extraños o alucinados, como animales (como fieras), o a quienes el lector acaba viendo como monstruos (como bestias).
El lobo es una figura muy interesante de la cultura occidental: tan interesante como para que la rodee un ambiente de mito y de leyenda. A él se le han dedicado cuentos y de él se ha destacado su rapiña: su temible ferocidad. Destruye haciendas, devora rebaños enteros y con Caperucita…, pues con Caperucita quiere tener trato carnal. El lobo feroz se embosca, se oculta, vive en la oscuridad y acecha para nuestro horror y para nuestra perdición. Pero no es del lobo exactamente de quien quiero hablar, sino de un pariente cercano: del licántropo.
Qué tristeza la suya. La del licántropo, me refiero. Por un lado, los hombres-lobo nos producen instintiva repulsión. Nos provocan rechazo porque son el fruto insólito de una dentellada o de una cópula bestial, porque son híbridos antinaturales, compuestos informes; pero sobre todo porque su apariencia extraña, inaudita, parece revelar la perversidad de su alma menoscabada, sin interlocutor. ¿A qué se debe su ferocidad lunática, esa ferocidad que, por ser hombre, es maldad? El licántropo es un humano monstruoso, desamparado, sin identidad definida ni estable, un humano que experimenta una metamorfosis con la Luna llena, un ser que da aullidos de soledad y que mata provocando dolor gratuito. Es la suya una doble naturaleza, mitad hombre, mitad bestia, y eso, esa aleación incongruente, nos repugna, pues atenta contra el buen sentido y el orden natural, contra la sensatez y la estabilidad previsible de las cosas. El género de terror hizo suyo este miedo ancestral al híbrido, al monstruo, a la metamorfosis, porque ese cambio de naturaleza explicaría los instintos más dañinos, la propensión a infligir mal que anida en nuestra alma. Pulsión de muerte, la llamó Freud.
Pero ya no estamos a comienzos del XX, sino en los inicios del XXI, y la recreación del hombre-lobo ha de contar con el siglo transcurrido. Ya no vivimos en la época posvictoriana, sino en un tiempo más descreído en el que nadie ha salido indemne de las atrocidades vividas en la pasada centuria. Por eso, el licántropo que protagoniza La noche del lobo, de Javier Tomeo, es enternecedor
Pero, al margen del dolor, la simple visión del híbrido produce espanto, precisamente porque nos enfrenta a una personalidad maleable, cambiante, de índole confusa: a un ser indefinible. Hay en él una disolución del yo y una confusión entre partes incompatibles. Los relatos clásicos que recrean la figura del hombre-lobo atribuyen esa condición a grupos muy diversos. A los húngaros-transilvanos, por ejemplo. Pero también a los normandos, a los pieles rojas, a los galeses, a los cárpatos. Etcétera. Es decir, a toda etnia que despierte algún tipo de sospecha, a todo grupo al que se adjudiquen características insólitas. Aunque es un personaje muy varonil –al fin y al cabo, a su repulsivo hermano, el lobo feroz , le gustan las niñas–, hay relatos en que adopta el perfil de una mujer maligna: en esos casos, claramente emparentada con la zorra de los cuentos.
De todas las narraciones de hombres-lobo que recuerdo haber leído, una de las mejores es El Campamento del lobo, de Algernon Blackwood, extraído de la serie de John Silence. Es un relato evidentemente alegórico, como suelen ser los mejores del género y su moraleja es muy edificante. En cada uno de nosotros hay un cuerpo fluido (o un Doble) en el que tienen asiento nuestras pasiones, nuestros deseos. Mientras está sofrenado y unido al cuerpo físico no hay peligro. Pero si se relajan los lazos de la civilización, del control y de la contención, ese cuerpo fluido puede proyectarse fuera. ¿Qué ha de ocurrir para que tal eventualidad se cumpla? Un deseo fuerte, irreprimible, que quede sin satisfacer. Si por nuestras venas corre, además, sangre salvaje (de un piel roja, por ejemplo), la explosión libidinal es segura y nos convertiremos en una fiera, en un hombre-lobo, por ejemplo. Etcétera, etcétera. Admitirán que la historia del británico Algernon Blackwood tiene evidentes resonancias freudianas, ecos que yo no fuerzo, sino que están en un tiempo, 1908, en que el psicoanálisis comenzaba a ser ya la “peste” que se extendía (en palabras de su creador).
Pero ya no estamos a comienzos del XX, sino en los inicios del XXI, y la recreación del hombre-lobo ha de contar con el siglo transcurrido. Ya no vivimos en la época posvictoriana, sino en un tiempo más descreído en el que nadie ha salido indemne de las atrocidades vividas en la pasada centuria. Por eso, el licántropo que protagoniza La noche del lobo, de Javier Tomeo, es enternecedor. Se esfuerza por ser el hombre-lobo y admite el influjo que la Luna ejerce sobre él. Pero es un tipo que sólo inspira compasión: una torcedura del tobillo le deja tirado en una carretera del extrarradio, donde coincidirá con otro accidentado. Ambos padecen soledad y miedo, pero a la vez son tremendamente parlanchines (como suelen serlo los monstruos de Tomeo), creyendo que con el bla-bla-bla podrán reparar su daño o rellenar su propio vacío risible y conmovedor. Más aún, ¿desde cuándo un licántropo puede llamarse Macario? ¿A quién puede asustar? Si, además, ese hombre-lobo está desdentado, ¿a quién morderá?
El género literario y el género… masculino ya no dan para más. Leyendo la novela de Tomeo me acordaba por supuesto de la tradición del licántropo, pero no de las grandes fieras que la pueblan, sino de otras bestias, aquellas de maquillaje menesteroso que encarnara Jacinto Molina, alias Paul Naschy. ¿Recuerdan sus películas españolas, las de los años setenta? La verdad es que, antes de leer a algunos clásicos góticos, yo me inicié con aquellos films pobretones de licántropos. No sé si daban miedo o nos provocaban una inmensa piedad. Con el Macario de Tomeo me pasa lo mismo. Pero lean, lean: ¿no les pica la curiosidad? Déjense morder y ya me dirán.
martes, 26 de octubre de 2010
... Y SE LLAMABA MIGUEL HERNANDEZ
El día 18 de noviembre a las 18.00h. en el salon de actos de la Casa de Cultura, tendremos una actuación muy especial, para publico adulto, un espectaculo musico- poetico donde Alfredo Becker nos conatra la vida y obra del poeta cabrero, esta actividad esta subvencionada en su totalidad por la DPZ dentro de su ciclo de animación a la lectura para bibliotecas públicas municipales Otoño 2010.
La vida y poesía del gran poeta cabrero Miguel Hernández en los cuentos y cantos del narrador Alfredo Becker.
“Muy niño, Miguel acompaña a su hermano mayor, Vicente y a su padre a pastorear el rebaño de cabras. Como siempre, el pequeño queda rezagado. Invariablemente encuentra un buen motivo para distraerse. Esta vez es un ruiseñor cantando en la rama de un árbol.
Miguel se fascina con el canto del ave…. Quiere cantar como el. Pero recuerda que ya había conocido un ruiseñor… pero este no cantaba. Tal vez por estar en una jaula.
El pequeño se queda pensando y recuerda que alguna vez intentó capturar: el canto de la lluvia, atrapándola en un vaso… el murmullo de viento, encerrándolo en sus manos. Pero al igual que el ruiseñor enclaustrado, se mantuvieron mudos.
En ese momento, Miguel comprendió, que para cantar, hay que hacerlo en libertad.”
Una serie de cuentos y poemas (cantados y contados) que van hilando la breve pero intensa vida de uno de los poetas más sorprendentes de la literatura castellana.